Archivos Mensuales: noviembre 2015

Calle Judería

La calle Judería comunicaba antiguamente el barrio hebreo con el Real Alcázar. Sevilla llegó a contar con una población judía de más de 2000 personas, lo que la convertía en la segunda comunidad hebrea del reino, sólo superada por Toledo.

El pueblo judío había vuelto a Sevilla tras la conquista cristiana en 1248. Desde el principio se les dio facilidades para que se instalaran y, además, la Corona tenía interés en mantenerlos cerca, ya que eran habituales prestamistas del reino. Los judíos, a cambio, disfrutaban de protección al encontrarse próximos al rey, pues desde antiguo habían sufrido la animadversión de los cristianos por dos motivos: el oficio al que se dedicaban, acusándolos de usureros; y el nivel general de cultura de que gozaban, que a menudo era confundido con brujería o saberes ocultos.

De este modo se explica el asentamiento de la comunidad hebraica en una zona tan próxima al rey que sólo estaba separada por una puerta. Por otra parte, Alfonso X el Sabio, un hombre culto y refinado, daba gran valor a las artes y a la cultura de este pueblo, por lo que, en 1252 otorgó a los judíos tres mezquitas para que las convirtieran en sinagogas: San Bartolomé, Santa María la Blanca y una desaparecida en la Plaza de Santa Cruz. La ubicación de los templos en este espacio también determinó la constitución del barrio judío en estas calles.

Calle Judería, comunicada al fondo con el Real Alcázar.

Calle Judería, comunicada al fondo con el Real Alcázar.

Y es que la Sevilla medieval era un crisol de culturas, donde convivían judíos, musulmanes y cristianos. Si quieres saber más sobre esta fascinante etapa de la historia de nuestra ciudad, no puedes perderte nuestra ruta “La Sevilla de las Tres Culturas”, el viernes 27 de noviembre a las 20:00 h. Información y reservas en www.alminar.netInfo@alminar.net y en el 954374172. ¡Te esperamos!

Lola Cordoncillo

Autor de esta entrada: Lola Cordoncillo . Historiadora, guía e intérprete de patrimonio.

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Los corrales de comedias

Antes de que existieran los teatros como hoy en día los concebimos, las representaciones dramáticas se llevaban a cabo en unos espacios que recibían el nombre de “corrales de comedias”. En origen se trataba de construcciones muy rudimentarias, simples patios de vecinos que se adaptaban para la puesta en escena de una obra. Sin embargo, el éxito general de estas representaciones determinó que poco a poco fueran creándose locales más adecuados y estables por toda España.

Aspecto general de un corral de comedias

Aspecto general de un corral de comedias

Sevilla también participó de este fenómeno, contando con diversos establecimientos de este tipo entre los siglos XVI y XVII. El Corral de Don Juan parece ser el primero que mantiene cierta actividad continuada, situado en la actual calle Mateos Gago. Según el Padrón de las casas y vecinos que hay en la ciudad de Sevilla, hecho en el año de 1561, este corral “…lo formaban 14 grandes almacenes subterráneos y entresuelos, un cuerpo de edificio de dos pisos con 42 viviendas familiares, corredores altos y bajos descubiertos, con barandas de madera al patio principal y 11 casas accesorias paredañas, 5 de ellas con vistas a la calle Mesón del Moro y las otras seis rodeaban el inmueble desde la puerta de entrada al corral, frontera a la botica de las Aguas, que fue calle Cruces y Cisne, y ahora se llama Fabiola”. Por las tablas de este corral pasaron las compañías más prestigiosas de la época, así como personajes de la talla de Lope de Rueda, entre otros.

Lope de Rueda según el retrato atribuido a Juan de Jáuregui.

Lope de Rueda según el retrato atribuido a Juan de Jáuregui.

¿Te gustaría revivir el ambiente de una representación teatral en la Sevilla de los siglos XVI y XVII? Entonces no puedes perderte nuestra ruta “Corrales y teatros del Siglo de Oro”. Te esperamos el viernes 20 de noviembre a las 20:30 h. Información y reservas en  www.alminar.netInfo@alminar.net y en el 954374172.

Lola Cordoncillo

Autor de esta entrada: Lola Cordoncillo . Historiadora, guía e intérprete de patrimonio.

Calle Niño Perdido

El origen de esta calle parece deberse a la existencia de una cofradía encargada de recoger y educar a niños desamparados que desarrolló su labor durante el siglo XVI, adquiriendo unas casas con este fin en la cercana calle Joaquín Costa. Un dato curioso es que también la vecina localidad de Utrera cuenta con una calle con este mismo nombre, pues en ella se ubicó una casa de niños expósitos.

Detalle de la C/ Niño Perdido en Sevilla.

Detalle de la C/ Niño Perdido en Sevilla.

 

 

 

Lola Cordoncillo

Autor de esta entrada: Lola Cordoncillo . Historiadora, guía e intérprete de patrimonio.

 

La Puerta de Córdoba

La Puerta de Córdoba es uno de los pocos restos que se conservan de la muralla de Sevilla. Según algunas teorías, recibe su nombre de los repobladores procedentes de la ciudad califal que, tras la conquista de Sevilla, se asentaron aquí. No obstante, la hipótesis más aceptada entre los historiadores es que su nombre se debe, más bien, a que ésta era la puerta que se dirigía hacia Córdoba. ¿Sabías que fue usada como prisión? De hecho, uno de los monarcas más famosos de Sevilla estuvo preso en esta cárcel… ¿Quieres descubrirlo?

Detalle de la Puerta de Córdoba.

Detalle de la Puerta de Córdoba.

No te pierdas nuestra ruta “San Julián, la historia al descubierto”, donde podrás disfrutar de estas curiosidades y otras muchas historias sorprendentes sobre uno de los barrios más emblemáticos del centro de Sevilla. Te esperamos mañana, viernes 13, a las 20:30 h. Información y reservas en www.alminar.netInfo@alminar.net y en el 954374172.

Lola Cordoncillo

Autor de esta entrada: Lola Cordoncillo . Historiadora, guía e intérprete de patrimonio.

San Julián y su Virgen de la Hiniesta

La parroquia de San Julián es una de las más antiguas de Sevilla, ya que fue creada cuando se realizó la primera organización eclesiástica de la ciudad, una vez reconquistada ésta en 1248 por Fernando III el Santo.

Portada de la Parroquia de San Julián.

Portada de la Parroquia de San Julián.

Cuenta la leyenda que el apóstol Santiago, durante su predicación en España, fundó la Iglesia de Sevilla, nombrando como primer obispo a su discípulo Pío. San Pío sería quien construyese la primera iglesia sevillana, con el título de Santa Jerusalén, en el solar que actualmente ocupa el Convento de los Capuchinos. San Pío puso en la iglesia una imagen de la Virgen, que recibió el nombre de Virgen de la Concepción.

Con motivo del saqueo de Sevilla por los vándalos, la Virgen fue escondida para evitar su profanación en una casa en el interior de las murallas de la ciudad, situada en el solar donde después se alzaría la parroquia de San Julián. Tras la invasión vándala, se construyó en el lugar de la casa un templo, que recuperó el título de Santa Jerusalén, dedicado de nuevo a la Virgen de la Concepción, que lo presidió desde su altar mayor. Allí permanecería hasta que la invasión musulmana en el año 711 obligó a ocultarla nuevamente, esta vez en los montes de Cataluña.

Pasado el tiempo, a finales del siglo XIV, un caballero catalán llamado Mosén Per de Tous se encontraba cazando en los montes de su tierra cuando su azor quedó paralizado ante las retamas en las que se habían refugiado las perdices que perseguía. Extrañado por el comportamiento del animal, el caballero se apeó de su caballo, miró dentro del matorral y descubrió una imagen de la Virgen con el Niño en brazos con una inscripción a sus pies que, en latín, decía: “Soy de Sevilla, de una capilla junto a la puerta que encamina a Córdoba”. Per de Tous condujo la imagen a Sevilla y la depositó en la iglesia parroquial de San Julián, por ser el templo en aquel entonces más próximo a la puerta abierta en las murallas de la ciudad que conducía a Córdoba. El hecho de haberse encontrado la imagen de la Virgen oculta en unas retamas o hiniestas motivó que se titulase Santa María de la Hiniesta.

Ésta es, sin duda, una de las leyendas más emblemáticas del barrio de San Julián, pero no es la única. Si quieres conocer más, no puedes perderte este viernes nuestra ruta “San Julián, la historia al descubierto”. Recuerda: Viernes 13 de noviembre a las 20:30 h. Información y reservas en www.alminar.netInfo@alminar.net y en el 954374172.

Lola Cordoncillo

Autor de esta entrada: Lola Cordoncillo . Historiadora, guía e intérprete de patrimonio.

Calle Acetres

La calle Acetres recibe su nombre de la actividad que antiguamente allí se desarrollaba, pues estaba dedicada a la fabricación de pequeños calderos así denominados. No obstante, a finales del siglo XIX pasó a llamarse Conde de Tójar, en honor a este personaje que había sido un miembro destacado en la defensa de Sevilla frente a la invasión napoleónica. En los años 30 recuperó su nombre original, que es el que hoy día conserva. Como curiosidad, fue en la casa número 6 de esta calle donde nació el célebre poeta Luis Cernuda.

Casa natal de Cernuda en la C/ Acetres

Casa natal de Cernuda en la C/ Acetres

Lola Cordoncillo

Autor de esta entrada: Lola Cordoncillo . Historiadora, guía e intérprete de patrimonio.